Me olvidé de los besos de queso y
miel, de las palabras que conectan a otros lugares. Hoy las flores han
añadido más colores a su brillo, el tiempo camina pacífico junto al viento
fresco que toca mis palmas, se eriza la piel por instantes. Oigo palabras, las
primeras en meses, suenan tan dulce aunque agotadas por tanto dolor. Tengo hambre
al percibir un sabor conocido. Creo que son ocho meses donde mi memoria corrió
junto a las lágrimas de aquellos para
quienes era importante. Sólo tengo pocos recuerdos, entre ellas monstruos pequeños y horripilantes, mujeres hermosas pero adictivas y con
carencias. Pero hoy es un día distinto e importante, lo sé. No más fantasma que
se esconden cada noche en las negaciones y no aceptaciones, basta de siluetas que
salen cuando el vodka cierra mi presente, es necesario despedirme con un beso de aquella fantasma que baila, besa y me acompaña. Frente a la opacidad hay que brillar y
verás como esta muere.
En esta era de saturación comunicativa, la pregunta más frecuente en el campo profesional es: ¿cómo crear contenidos que sean contagiosos, virales e impacten realmente en nuestra audiencia? Esta es la interrogante que Jonah Berger, profesor de marketing en la Wharton School de la Universidad de Pensilvania, busca responder en su libro Contagioso (2013). Berger propone seis elementos clave (el modelo STEPPS) para dotar de potencial viral al comunicación de nuestros productos y servicios: Moneda social : La gente suele hablar de un producto cuando este le hace sentir útil, inteligente o privilegiada. “La gente comparte cosas que le hacen tener una mejor imagen ante los demás”, afirma el investigador. En términos sencillos, el contenido debe despertar interés para que, al compartirlo, el usuario se posicione como alguien informado o interesante. Las estrategias para convertir una marca en moneda social incluyen la excepcionalidad, el misterio, la escasez y la exclusividad. Act...
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