En el post anterior manifestamos que la comunicación de crisis es la herramienta estratégica que se activa ante situaciones de riesgo que amenazan con paralizar a una organización. Su objetivo primordial es mantener a los públicos informados y transmitir calma, explicando tanto los acontecimientos como las acciones que la empresa pone en marcha para retomar el control. Sin embargo, cuando estalla el conflicto, existen cuatro tipos de estrategias de comunicación para afrontar estos eventos: Estrategia del silencio : consiste en guardar la calma y evaluar la evolución del incidente. Se aplica cuando aún no se tienen datos certeros sobre si la responsabilidad recae en la organización. No obstante, no es conveniente prolongar el silencio si existe implicación, ya que terceros podrían tomar la iniciativa y posicionar una narrativa negativa. Lo ideal es mantener la prudencia y, en el momento oportuno, presentar nuestra versión de los hechos. Estrategia de la negación...
La comunicación de crisis es la herramienta estratégica que se activa ante situaciones de riesgo que amenazan con paralizar a una organización. Su objetivo primordial es mantener a los públicos informados y transmitir calma, explicando tanto los acontecimientos como las acciones que la empresa pone en marcha para retomar el control. Según Alfonso González Herrero , referente en la materia, las crisis se dividen en dos categorías: evitables y no evitables. Las primeras son aquellas que se originan por descuidos propios, procedimientos inadecuados o reacciones tardías de la institución; en estas, existe un margen de maniobra para prevenir el impacto. Por el contrario, las no evitables suelen derivar de factores externos que ponen en jaque a la organización de forma inevitable. En estos escenarios, es vital gestionar las emociones y los comportamientos erráticos, tanto de los miembros del comité de crisis como de los afectados. Por ejemplo, si la situación implica víctim...