Para concluir este análisis sobre comunicación de crisis, es imperativo abordar la etapa de poscrisis. Una vez que la fase aguda ha pasado y el asedio mediático disminuye, la calma aparente no debe interpretarse como el fin del conflicto. Persisten, en muchos casos, víctimas que atender, infraestructura dañada y comunidades afectadas. En esta fase, el objetivo central es clausurar definitivamente los focos críticos para garantizar que la emergencia no se repita. El cierre efectivo de una crisis debe atender dos dimensiones fundamentales: 1. Ámbito Organizacional: La organización debe honrar la promesa de que el caos no volverá a ocurrir. Esto requiere pasar de las palabras a los hechos: ejecutar el pago de indemnizaciones, invertir en infraestructura resiliente, implementar tecnología de punta y, sobre todo, diseñar nuevos protocolos que transformen la cultura y el comportamiento institucional. La prevención real nace de los cambios estructurales realizados en este periodo. 2. Á...
En el post anterior manifestamos que la comunicación de crisis es la herramienta estratégica que se activa ante situaciones de riesgo que amenazan con paralizar a una organización. Su objetivo primordial es mantener a los públicos informados y transmitir calma, explicando tanto los acontecimientos como las acciones que la empresa pone en marcha para retomar el control. Sin embargo, cuando estalla el conflicto, existen cuatro tipos de estrategias de comunicación para afrontar estos eventos: Estrategia del silencio : consiste en guardar la calma y evaluar la evolución del incidente. Se aplica cuando aún no se tienen datos certeros sobre si la responsabilidad recae en la organización. No obstante, no es conveniente prolongar el silencio si existe implicación, ya que terceros podrían tomar la iniciativa y posicionar una narrativa negativa. Lo ideal es mantener la prudencia y, en el momento oportuno, presentar nuestra versión de los hechos. Estrategia de la negación...