Una de las tareas del profesional de la comunicación es asistir a diversos espacios de entrevistas portando un mensaje personal o institucional. Estos escenarios pueden representar oportunidades para amplificar dicho mensaje o, por el contrario; sin haberlo advertido, puede convertirse en una situación incómoda donde nuestras ideas se diluyan, dando como resultado la perdida de confianza, credibilidad y reputación.
Para abordar este desafío, quiero citar uno de los mejores libros que he leído en 2025: Gana todos los debates, de Mehdi Hasan. El texto ofrece recomendaciones fundamentales para afrontar entrevistas difíciles. Si bien la perspectiva de Hasan parte del periodista que interroga, en este análisis deseo aplicar sus tácticas desde la posición del invitado. En esta entrega se revisarán 5 tácticas:
- La regla de tres: Tres es el número mágico de las ideas. La audiencia retiene mejor la información cuando se presenta en tercios. Hasan menciona que esta estructura "transmite una sensación de claridad". Narrativamente, remite al inicio, nudo y desenlace; en oratoria, a la introducción, cuerpo y conclusión. Al ser entrevistado, procure plantear siempre tres ejes: tres historias, tres ventajas o tres recomendaciones. Ejemplo: https://www.youtube.com/watch?v=nuffPDRb6t8
- Llaves de judo: En una entrevista, ceder terreno en argumentos menores ante el adversario ayuda a ganar confianza y suaviza la percepción de la crítica posterior. Hasan lo ejemplifica así: “Tienes razón en una cosa… pero, en cambio, este otro argumento no tiene sentido y voy a refutarlo”. Dar un tanto al oponente no es debilidad; es preparar el camino para una refutación más potente. Para ello, es vital anticiparse (prever los argumentos del otro) y reencuadrar (cuestionar el marco del adversario para traerlo al nuestro). Ejemplo: https://www.youtube.com/watch?v=ux8GX_LTjWM
- El arte del "zasca": Se entiende como una réplica creativa para contrarrestar y ganar una argumentación de forma inmediata. Requiere agilidad de escucha y palabra. Se ha definido como una "pulla, una puntualización devastadora o una bofetada metafórica". Hasan cita a George W. Bush, quien sugería que sin un "zasca" no hay ganador en los debates políticos. Su función es noquear el argumento del oponente y resonar en la audiencia. Ejemplo: https://www.youtube.com/watch?v=hE1BMnqVHok
- Trampas cazabobos: Consiste en utilizar las propias palabras del interlocutor y buscar el momento adecuado para contradecirlo. Por esa razón, se requiere investigar declaraciones públicas pasadas para refutar ideas presentes. Durante la entrevista, hay que estar alerta para identificar contradicciones. Nada es más bochornoso que quedar atrapado en su propia red. “Lánzales una pregunta que parezca inofensiva”, dice Hasan; el objetivo es conducirlos hacia su propia inconsistencia argumental.
- Cuidado con el "galope de Gish": Esta táctica consiste en lanzar tal cantidad de argumentos inexactos o irrelevantes en tan poco tiempo que al oponente le resulte imposible abordarlos todos. Hasan señala a Donald Trump como un usuario frecuente de esta avalancha de medias verdades y mentiras. La recomendación ante un "galope de Gish" es seleccionar la idea más absurda y refutarla con contundencia. No intente responder a todo: ridiculice ese punto específico y subraye que todo lo demás está estructurado bajo esa misma lógica. Ejemplo: https://www.youtube.com/watch?v=5FDFPZgdtHs
Con estas cinco tácticas, es posible preparar mejores intervenciones, ya sea como periodista o como invitado, evitando quedar vulnerable en este tipo de situaciones.

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