¿Cómo elegimos lo que elegimos, alguna idea o un producto? Esta es una pregunta inquietante que muchos investigadores han intentado responder. La mayoría de las personas cree que toma decisiones basada en el buen juicio y la racionalidad, analizando los costos y beneficios. Sin embargo, esto no es del todo cierto, ya que los seres humanos elegimos por familiaridad. El concepto de familiaridad hace referencia a algo que nos resulta cotidiano y conocido. Al ser humano no le gusta vivir en la incertidumbre, por esa razón, al momento de decidir sobre algo (productos, servicios o un candidato político) no lo hace desde el completo desconocimiento, sino que elige desde la familiaridad. Se crea la sensación de familiaridad cuando las ideas, los productos u objetos tienen exposición. Es decir, están en lugares visibles. Este es el rol de la publicidad, que a través de los medios de comunicación constantemente expone y repite la existencia de un servicio o producto. Como consecuencia de e...
La comunicación y sus estéticas